miércoles, 23 de abril de 2008

El anciano

Un anciano en el ocaso de su existencia,

Y los días aún reclaman su presencia;

Parado en un semáforo pidiendo pa’ un pan…

Sin perder el afán…


Por la ventana una moneda…

Del otro lado se resuelve una pena;

Con la esperanza perdida y la vista cansada

Hace mucho tiempo que no recuerda a su amada,


No se muere cuando se deja de respirar,

Más bien en el instante que nadie te recuerda más…

El anciano lleva muerto varios años ya;

Porque aquellos que un día lo amaron lo dejaron volar…


Vuela por las calles sin rumbo fijo

No hay más que decir del pobre viejo;

Pues ayer simplemente se dejo caer,

Y decidió cerrar los ojos para las calles no volver a ver…


“en memoria de un anciano que nunca conocí”

Carlos Jair Obregón

(Letargo d’ Eros)

22-04-2008

No hay comentarios: