lunes, 3 de marzo de 2014

Abriendo

Lloran en los ojos de la distancia,
la poesía errante
el olvido cruel
que tienen los caminos
Lloran, sus deseos:
Torrente de motivos.



Llueve en su rostro
la frivolidad de la carne
la caricia sucia
el beso frío en el pecho
de un amante,
cara dura.



Le llueve la voz
en los labios, perfilados
lanzando un conjuro del amor,
abriendo las puertas de aquel camino,
esperando que se lo lleve el olvido.

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