miércoles, 4 de junio de 2014

Carta para un poema

La última vez que me visitó; dejó tirado el amor que traía escondido en la cartera y yo lo encontré, ahora me estorba; porque es solo mío, porque ella no lo busca ni le interesa. Es un amor que estorba y se hace gris, se ensordece y se va quedando como ciego. La última vez que me visitó yo pensaba en alguien más porque creía haberle dado vuelta a la página que tenía escrito su nombre pero en el momento que descubrí lo que había dejado supe que lo que en realidad había hecho era intentar escribir sobre su propio nombre.

Hace días que no espero en la ventana el amanecer ni salgo por los diarios con la esperanza de alguna noticia buena, me dedico a pensar en cómo deshacerme de eso que dejó olvidado esa mujer aquella tarde de invierno ventoso. He pensado en mandarlo por correo pero dicen que un objeto así paga impuestos muy altos en las aduanas, te imagino abriendo la puerta de tu casa mientras que; sobre la alfombra de bienvenida, un par de zapatos viejos cargando mi desgracia, mi rostro, mis manos y mi oxidada osamenta. La sorpresa sería la misma si mando solamente esta carta y te olvido o me olvidas. Ojalá algún día eso que has dejado se lo lleve el tiempo, abra las puertas de mi cuarto y se escape con tanta premura como mis ganas de tenerte.

Atentamente,
Un verso.

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