viernes, 27 de enero de 2012

Hola, soy un número más


Se nos vino un nuevo día, hay que correr porque si no te deja el bus del colegio o del trabajo (si bien te va). De lo contrario hay que correr la camioneta y si tenes tu carrito, llevar a tu hermano/a al colegio, a la U o en su lugar al chance y eso sin pensar en el tremendo lío que nos metemos cada vez que se sale a eso de las 6:15 am, sea la calle o avenida que sea.

Hace unos días escuche esta expresión "parece que estamos evacuando", definitivamente eso parece ya no en horas pico en la ciudad, más bien a  ¡CUALQUIER HORA!. Hay que medir bien los tiempos incluyendo el tiempo ridículamente bien perdido en el pesado tráfico, además de ello hay que pensar el la violencia tan bien metida en los planes de cada uno y las soluciones van desde polarizar el vidrio hasta andar armado y eso ya nos hace dudar de tu reputación. Los más conservadores se encomiendan a su religión, Dios, dios y en el último de los casos a la "buena suerte".

Hoy salí como siempre de mi casa pensando en todo lo anterior, me llamaba: Carlos, José, Ana, Maria, Pedro, etc. Me dedicaba a trabajar en un banco, estudiar en mi último año de la U, también trabajaba en una maquila y me divertía con mis compañeros y compañeras. Me gustaba mucho jugar con mis hermanos y ver a mis sobrinos cuando regresaba a la casa, era todo bien bonito.

Me gustaba mucho también encontrarme a algún vecino en los apuros de las mañanas ya sea en la para de buses, el bus o verlo en su carro, desayunando, maquillándose, mensajeando o lo que sea. Siempre pensé que este país podía ser mejor si cada uno pusiera un granito de arena, yo estaba trabajando, estudiando, en fin; haciendo algo para poder generar un cambio y para que nadie se olvidara de ese cambio que quería hacer es que mi papá y mi mamá me pusieron un nombre...

Hoy cuando salí de casa a hacer los tradicionales 'mandados' de la casa y de algunas cosas que necesitaba, pensé que al regresar a casa podría disfrutar del rico almuerzo que mi abuela, mi mamá, tía o novia me pudieran hacer, ustedes saben todo depende de los planes que se hicieron la noche anterior. Pero la sorpresa que me lleve en la hora que ustedes quieran y durante el día (puede ser en la tarde-noche) fue bastante fuerte y no pude hacer nada.

Se me acercaron unos tipos y mi día se nubló, traté de evitarlos pero la mala vibra y la mirada fúrica que tenían me hizo paralizarme; definitivamente era un asalto o algo parecido. Recuerdo que uno de ellos se puso la mano en la cintura y comenzó a sacar un arma de esas que uno se pregunta ¿cómo ese tipo tiene eso?. Todos creen que son caras y difíciles de conseguir, pero resulta que en este mi país el mercado de armas es muy accesible, todo se detuvo y como se espera en esos momentos, mi vida pasó delante de mí y mis oídos atentos a los gritos, insultos, maldiciones y cuanta cosa se les ocurriera a aquellos tipos que una vez en mi vida vi.

¿Mi pecado?, ¿por qué me atacaron?... No lo sé, solo trabajo, yo solo estudio, yo iba para mi casa, yo iba para la casa de mi abuelo que está enfermo y yo había ido a distraerme un poco. Mi carro se lo llevaron, a mí me quitaron el celular, a mí me quitaron la billetera, a mí los lentes, a mí el reloj, el bolsón, la cartera, todo...

Lo material me importa poco, "todo se repone" dice mi padre. Hay teorías que dicen que alguien me tenía envidia porque me estaba yendo bien en el trabajo, hay otros que dicen que el cajero les informó a los ladrones que yo acababa de sacar mucho dinero (era para pagar la U, para pagar la luz, las medicinas de mi viejo, para mi acto de graduación). Dicen que las redes de delincuencia son tan grandes y tan bien organizadas, que lo más interesante es como todos hacen bien su trabajo y por eso el dinero que generan es abrumador.

Yo, ya no voy a regresar a mi casa, aquellos tipos que por sus ojos expulsaban maldiciones y en su transpiración expulsaban eso que se llama conciencia.

Yo, ya no siento miedo, el susto fue muy grande eso sí pero ya pasó... Los disparos fueron certeros y no aguanté mucho y mientras empiezo otro camino pienso en lo maldita que es la violencia en este hermoso país.

Yo, desde hoy estoy en la lista de las estadísticas diarias...
Yo, desde hoy quedo impune en el asfalto de una avenida principal...
Yo, ya no voy a tener voz ni voto...
Yo, ya no me voy a poder quejar y ni siquiera denunciar lo que me hicieron...
Yo, te amo (a mi novi@), te amo (a mis padres), los amo y extrañaré (a mis hermanos y amigos)
Yo, tengo miedo de ser un número más...

Buenos días, ayer esos dos tipos se robaron lo más importante de mí, mi vida y las autoridades no hicieron nada.

"Porque ya no queremos más estadísticas a final de año, queremos paz y libertad"

Hola, soy un número más.

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