Se vive en silencio el dolor y las penas
Y es que a nadie le gusta compartir amarguras...
Morimos
Nos ahogamos en oscuros cuartos,
Fríos como viento de invierno
Nadie se ofrece a reparar nuestras alas
Se crece tatuado de ideas sin sentido
con odios, rencores
Y bochornos sin fundamentos...
Rompemos los esquemas que se nos antoja
Y cuando de sorpresa nos descubren,
nuestra vida cae en un abismo casi mortal...
Y arañamos
Arañamos la vida, el viento
como queriendo detenernos
Intentando retroceder el tiempo
Se ve para todos lados y mueres
Nadie te extiende el brazo
Nadie dice tranquilo mi hermano...
Es entonces cuando inevitablemente
Nos enfrentamos al terror de lo desconocido
Y pensamos
En seguir cayendo o defendernos
en vivir quizá...
Ese momento agudo
De verdades que nadie entiende,
de explicaciones inconclusas
De palabras que parecen no tener fin...
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